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miércoles, 31 de octubre de 2012

...Y el silencio, habló.

Hola oscuridad mi vieja amiga... he venido a encontrarte de nuevo después de un largo tiempo. Es porque simplemente una visión vino a mi hace unos días mediante un sueño que no he podido comprender; y es que... el silencio, habló!

La visión que sentí como un implante de la nada e impulsivo que siguió constante dentro de mi cabeza, con muchas confusiones y preguntas ha dejado una semilla de curiosidad dentro de mí que me ha hecho pensar. Pues me llevo a un lugar que nadie tiene la oportunidad de ver, al menos no como yo.

Siguió durante mucho tiempo en los sonidos del silencio, hasta hoy.

Me encontraba caminando solo en un callejón muy amplio, repleto de cabañas de madera y con mucho frío, una ventisca muy fuerte hizo que me cubriera el cuello y las orejas; dos tipos a lo lejos observaban mi presencia pero no dijeron nada, solo me ignoraron... Luego de un breve momento noté que no me encontraba en una dimensión que era la mía me di cuenta que estaba siendo observado y muchas luces a mi alrededor se encendían como flashes de neón, recuerdo que nunca sentí dolor en los ojos ni en otra parte. Me sentí seguro de estar ahí, el silencio comenzó hablarme con muchas palabras claras... pero era un idioma que no entendía.

Cuando por fin mis ojos se acostumbraron a la borrasca y a la luz, logre ver como unas 10 mil personas o más se movían con libertad por los cielos... no parecían sufrir ni tener preocupaciones, parecían ser muy alegres y joviales de andar por ahí repletos de una gran sabiduría con un aspecto muy bien parecido y a la vez muy juguetones. Esas personas hablaban sin mover la boca, escuchaban sin necesidad de oír.

Cada uno dotado con un gran talento, podía escribir canciones que ni un maestro que halla pasado por los mejores conservatorios y escuelas de música del mundo ha podido lograr, pero que nunca muestran... tan solo se encuentran escondidas en los sonidos del silencio. Hay que escuchar bien para saber distinguirlas.

Me sentí frustrado por un momento al saber que el mundo necesitaba esas canciones, tanta gente dotada de mucho talento pero hasta ese momento no sabía que me encontraba en otro plano, ni siquiera era un sueño... no sabía lo que era. Entonces intenté comunicarme con ellos, al parecer notaron mi presencia y les dije que el silencio era como un cáncer que el hombre no podía controlar, a menos que se rompiera y se decía lo que tenía que decirse. Fue cuando les dije que me escucharan y me tomaran como siervo para trasladar sus canciones hacia la dimensión que la necesitaba, recuerdo haberles rogado mucho hasta que entendí que no iba a ser posible; no si alguien no lo autorizaba.

Al notar que mis palabras fueron sinceras, como un escuadrón lleno de obediencia y sin preguntar; se hincaron y rezaron a su Dios, que no se si será el mismo del que tanto habla la gente. Pero recuerdo haberlo visto, es un tipo bien parecido y no se parece en nada a como lo dibujan en las iglesias o en las esculturas. Parece tener un aspectos con rasgos de cada una de las razas que habitan nuestro planeta: Rubio y trigueño con un aire latino, con la fuerza de la gente asiática y la sabiduría de los europeos, muy alto y rápido como los africanos ya que recuerdo que llego al suelo desde las alturas y corrió hacia donde yo me encontraba.

En esos momentos la gente que observé, comenzó a cantarle un himno sagrado que era mejor que todas esas canciones que cada uno entonaba. Yo estaba atónito, nunca imaginé semejante melodía simple pero a la vez con mucho sentimiento que describía nada más y nada menos que al mismísimo Dios.

Recuerdo que me dijo que las palabras de los profetas estaban escritas muy por debajo de las capas superiores del planeta y ahí encontraríamos muchas preguntas. Susurró que alguien más que yo había descubierto la canción sagrada y él mismo había dado el permiso de difundirla en mi planeta. Me dijo que íbamos a tener la oportunidad de escucharla para purificarnos y que no se encontraba en ninguna iglesia, sino que estuvo durante muchos años en el silencio y que solo esos dos tipos habían sido capaces de escucharla antes que yo pero sin poder difundirla, como yo solo tenían el permiso de contar esta historia. La canción del silencio la encontrarían en Europa unos años después que yo naciera, ya que fue una especie de viaje en el tiempo hacia otra dimensión.

Esa canción era el himno de los Ángeles para Dios. En esa noche luego de dormirme, el silencio toco mi mente, y me abrió un panorama nunca antes visto.

Así fue como el silencio... habló.






jueves, 18 de octubre de 2012

Do Bemol Sostenido.

Un día un amigo me dijo "tienes que ver estos vídeos de esta banda". Curiosamente me lo dijo en esa época en la que un adolescente común no sabe a que carajos dedicar su vida y tarda un tiempo en descubrirlo, recuerdo darle "play" en un DVD viejo que nadie usaba; luego vi a un tipo de pelo largo, muy rizado y con un sombrero de copa mientras tenia una guitarra Gibson, recuerdo que me impacto ver como expresaba un "no se que cosa" y no parecía importarle si a la gente le gusto... recuerdo quedar verdaderamente impactado.

Al día siguiente le pregunte a mi amigo que quien era ese tipo y me respondió  "Es Slash, el guitarrista de Guns N' Roses" y desde ese momento yo sabía a que rumbo iba dirigir mi vida.

Yo nunca había tocado una guitarra salvo una ves que él me la presto y ni siquiera sabia como tomarla, como poner la mano pero sabía que en algún momento yo podría tocar alguna canción porque había algo dentro de mí que me lo decía cada minuto a partir de ese momento.

Tengo un vago recuerdo de como aprendí mi primera canción, solo se que era un maldito desafinado y nunca creí que algún día pudiera tocar como lo hago ahora (aunque tenga cosas que aprender todavía). Pero ha sido un maldito proceso extremadamente largo, con un par de guitarras arruinadas, muchas cuerdas reventadas en mi cara y casi todos los dedos repletos de cicatrices producidas por el sangrado que me ocasionó los alambres que tenía mi primera guitarra.

Ahora no sé para donde me lleva toda esta cosa de andar jugando al músico soñador, solo se que me ha cambiado la vida sea como sea, y no quisiera dedicarme a otra cosa más que a esto; más allá de que no apoyen al tipo que anda con una guitarra por la calle tocando, le griten vago, pero al otro que viene del extranjero lo cojan con admiración sin saber que acá hay muchos mejores.

Problemas culturales, de sociedad, de gobierno y de visión es lo que nos hace tener este gran problema cultural tan grave, pero en fin... a pesar de ser asunto mío de momento no hablare de eso profundamente. Por lo pronto y de cualquier manera voy a mantener mi sueño de demostrar que acá hay un gran nivel y llenar estadios si se habla al punto de la locura, pero si un negro llego a gobernar Estados Unidos cuando nadie lo creyó antes... porque un salvadoreño o muchos, no pueden demostrar que en las artes se puede ser mejor que otros países.

Lo mejor que me halla pasado en la vida no fue un beso tuyo, fue descubrir como expresarlo sin palabras y con 6 cuerdas... gracias... a un DVD pirateado que un día, un amigo me presto.


miércoles, 8 de agosto de 2012

Sólo una más.

De la nada, en una visita a unos amigos nos encontramos por primera vez; estabas seria, muy seria mientras yo en ese momento era el más positivo ser que jamás habito este mundo. Nunca sentí que alguien halla simplificado la belleza de nuestra realidad llena de amargura y celo en una simple mirada.

Cuando por fin el destino decidió probar suerte con nosotros para ver si hacia felices a dos humanos más entre tanta desgracia, recuerdo que con un helado en la mano y llenándome la cara aceptaste mis peticiones.


Eras risueña, curiosa, encantadora y muy hiperactiva como si la niña interior dentro de ti nunca se escondió del mundo y llamaba al niño en mi interior para salir a jugar al parque. A veces, sin decir nada solo silenciábamos todo el ruido a nuestro al rededor y escuchábamos como el viento acariciaba  el sonido del cantar de los pájaros para que luego te voltearas dándome un beso.


Jamás había estado tan satisfecho en cada aspecto de mi vida, tenía libertad y una pizca de alivio al pensar que tenia a alguien a quien acudir con mucha más confianza que un amigo; un par de veces me levantaste del abismo. Pero recuerdo que tenias una personalidad muy extraña... tu concepto de libertad era muy distinto al mío, las salidas en la noche, las malas vibras que sentía con las personas que tenías a tu alrededor, los malos ratos con tus padres... eso sin duda comenzó a afectar la situación y lo irónico fue que el problemático nunca fui yo, o al menos no a esos niveles.


Muy adentrado en los meses comenzaron a hacerse mas continuos estos problemas y yo solo esperaba que tomaras un poco de conciencia; te notaba más cansada aunque lo disimulabas... un poco más distraída y mucho menos risueña de cuando te conocí, y definitivamente la confusión entro a tu cabeza a dar vueltas mas que en una partida de apuestas de un casino... y el culpable siempre yo.


De repente no escuchábamos el silencio, ya no me veías igual aunque intentabas agarrar de nuevo esa línea y cada vez más se hizo más difícil encontrar una manera de verte feliz por mis medios. El típico problema de "No eres tú, soy yo" entro a nosotros y aunque no lo pareciera, nunca fuiste la culpable. 


Al parecer no estabas lista, o no al mismo nivel que yo; nos encontramos de repente y acabó igual... sin tanto preámbulo y tan doloroso como la primera vacuna de un bebé, dijiste que ya no eras la misma y lo aceptaste... dijiste que ya no sentías lo mismo alegando que la confusión te gano la batalla; recuerdo darme la vuelta e irme entre la lluvia ese día de Julio, en la piel de esas gotas, las alas volvieron rotas... y entre alguna que otra cosa; el paraíso devino en infierno y nadie lo arregló. No te culpo


Libres por sus cuentas, asi debió ser siempre.

lunes, 6 de agosto de 2012

El Zahir, mi zahir.

"Zahir" es una palabra que leí en un libro de un individuo que se hace llamar Coelho, Paulo Coelho. Básicamente en este libro el autor pretende describir una relación amorosa con una tipa que va y viene en su vida sin darle ninguna explicación; convirtiéndose en el amor de su vida al cabo de un tiempo.

Hace un par de años las palabras de esa obra pasaron por mis ojos justo cuando me encontraba en una encrucijada. Una chica salia y regresaba a mi vida y así llevábamos mas o menos 5 años (Ahora llevamos 7 y sí, sigue en las mismas). No entendía porque y creo que en su momento no me interesaba, cuando regresaba la recordaba y todo era como antes. Al cabo de un tiempo como en el libro; ella se iba.

No entendía porque hasta que un día decidimos forjar una relación de mucha seriedad. Ella acepto y fue quien la propuso en su momento y yo acepté, al parecer en aquellos días no concebía que eso fuera verdad, fue como saber que un deseo lejano se cumplía y no sabías porque; solo lo vivías.

Y todo iba bien, de gran forma... excelente diría yo,  compartíamos momentos juntos, su risa, sus berrinches, sus alegrías y enojos eran causados por mí; o al menos eso me decía ella. Al final no me importaba porque estaba junto a ella en una época del año en la que usualmente me encontraba solo y sin saber donde carajos ver o que hacer. Algo típico de un boludo adolescente.

Cierto día recuerdo que estábamos en su casa, frente a mí estaba su mirada que al fin había encontrado un refugio o al menos eso creíamos y ella pensaba lo mismo. Conversábamos de todo lo que se nos ocurriera... como en una relación normal; besaba sus mejillas, su boca, su frente como símbolo de protección y no había otra cosa en el mundo que me hiciera más feliz; estaba con mi Zahir que fuera de muchas otras cosas no me interesaba nada más que fuera algo funcional. Recuerdo que uno de los besos más apasionados que recibí fueron de sus labios y me atrevería a decir que de su corazón (Aunque se lea cursi) debo de admitirlo.

Cierto día le tenía un regalo por una fecha importante para nosotros, recuerdo haberlo dejado en la puerta de su casa y entrar luego a charlar con su padre que aunque no pareciera lo sabía todo.
Después de su llegada noté que su mirada estaba profundamente triste, se le había quitado el brillo en los ojos... no concebía nada ya que como era de esperarse "estábamos bien" pero las mujeres siempre tienen un detalle.

Luego de notar que yo sabía su malestar, me llamo a solas diciéndome que debíamos desaparecer de la vida del otro sin explicación alguna cosa que no me agrado mucho y hasta el momento, nunca me agradó.

Esa fue la penúltima vez que desapareció de mi vida. Unos meses después apareció, 10 meses para ser exacto; diciéndome que no era culpa de ella y que por situaciones ajenas a nosotros había decidido cortar distancias y jactarse de toda la culpa. De nuevo creí que algo lejano se había acercado tanto que lo podía sentir con mis manos, volvimos a la situación que siempre hemos deseado; un beso o una caricia ya no era un simple pensamiento nocturno antes de dormirnos, ahora eran solo algo al alcance de nuestros deseos y que por supuesto ella tenia el control absoluto de toda la situación y al parecer nos iba bien.

Prometimos muchas cosas como los jóvenes adolescentes enamorados, que por cierto ninguna se ha cumplido y lo veo muy distante, pero conociéndola no puedo asegurar nada. El error en esa situación fue de mi parte... ¡Bueno me tocaba vengarme! y sin razón caí en un juego sucio de infidelidad.

Apareció Ester (Mi historia no es igual a la del libro, ya que Ester es el Zahir del protagonista de la obra y explicó: Una es mi Zahir, un amor que va y viene y no se detiene... la otra es Ester, el amor de mi vida... o al menos eso creo.) y en fin, la historia cambio para mal y nos volvimos a separar. Ahora no se si sus huesos regresaran a mí y la verdad es algo que de momento no me quita el sueño; a veces la pienso como una de las mejores cosas que me pudo haber pasado... y en ese lugar deseo que se quede.

Si regresas... por favor avisa.

domingo, 5 de agosto de 2012

Quince, cero... cuatro


Espere pasar unas horas mientras el viento me decía, que las risas los llantos, los gritos y los reclamos le pertenecían al pasado, al mirar la ilusión desvanecerse en la ventana unas gotas de lluvia caminaron mientras de mis ojos brotaban más gotas que nadie más que yo veía; esas gotas de apellido melancolía y de apodo soledad
 
Me hablaban de los recuerdos, no sé si fueron mis ojos pero por la ventana 3 gotas corrieron,
que al final de la madera resbalando perecieron pero que llevaban un zumo bastante concentrado de tristeza.
 
No puedo vivir sin tí, ni contigo cuando estas. Frio soy en tu presencia, un volcán ardiendo cuando te vas, es que sobre mi tienes tal poder que desde que te vi dude si era amor o la muerte lo que en mi pecho sentí; pero decidi arriesgar mis pensamientos al vacío, ahora todo ya termina en un carajo mucho tiempo ha pasado ya.
 
Y porque la quería no amarre sus sueños a las 4 patas de una cama fria y me callé por no demostrarle cuanto me dolía, y lo que te quería mujer. Porque la queria no juzgue ni reproche las arrogancias del destino, que te mira y se burla de ti como la peor de las lacras, dando golpes; dejandote sin armas.
 
Siempre fuiste dueña de mis caricias, y todos los besos cuando hacíamos el amor y aunque te entregabas ¡Jamas fuiste mia! Me diste tu cuerpo pero no tu corazón y aunque me he cansado de jurarme que es la ultima vez, hoy me corto las alas para no seguirte; en el horizonte dejo ir tu legado que me atropella como una avalancha de emociones con verdades y ficciones.
 
¡Me enamore como ciego! De tu pelo, tu risa y tu cuerpo. De ti, de tus llantos y tristezas, tus lamentos, sorpresas y tu risa... tu risa conmovía pues me alegraba el momento al sentir que salia sincera de tu rostro y la causaba mi humilde presencia . 

Soy un simple peon en un juego de ajedrez conocido como amor, no me tengas pudor y vete que al final ambos sabemos que eso es lo que más conviene.

Me diste gratos momentos, a menudo llenan mi mente de muchos recuerdos y aunque a veces no entiendo, comprendo que es mejor no hacer preguntas banales pues mucho tiempo paso ya. Pero lo tengo presente como si hubiera sido ayer, hace unas horas o quizá hace unos minutos. 

Gracias, Ester ... A veces lo recuerdo. Casi a Diario